jueves, 9 de junio de 2016

La nueva epidemia de heroína


El silencioso regreso de la heroína desata las alarmas. El aumento de las incautaciones apunta la oferta ha aumentado y, desde que las tropas estadounidenses y los cascos azules de Naciones Unidas abandonaron Afganistán, la producción de opiáceos ha vuelto a crecer con fuerza. De allí pasa a Turquía y se distribuye por Europa, con Holanda como gran centro distribuidor. En EE UU se han multiplicado las muertes por sobredosis: 8.200 personas, en su mayoría jóvenes, murieron en EE UU en 2013 por este motivo, cuatro veces más que en 2000. Recopilamos las informaciones más destacadas sobre el fenómeno:


La heroína regresa a España por la masiva oferta mundial de esta droga. Recientes señales han alertado a la policía y a la UE. Por primera vez se han desmantelado laboratorios (en Valladolid y Cuenca) y se han producido sucesivas incautaciones.




Galicia revive la pesadilla del narco. Incautaciones crecientes de alijos y nuevas conexiones internacionales con mafias turcas y albanesas vuelven a colocar en el mapa de la heroína a Galicia, que ya sufrió el azote del narcotráfico en los ochenta.





“Hay toda una generación que no vio lo que pasó aquí”. El repunte de la heroína es muy doloroso en Galicia, donde en algunas localidades esta droga acabó con una generación de jóvenes y la sociedad acabó por rebelarse contra los narcos.





Holanda, centro de distribución. Por la ruta de los Balcanes que parte de Afganistán (principal productor mundial de opio), y atraviesa Irán y Turquía, el puerto de Róterdam es el gran centro de distribución de heroína en la UE.




“Holanda es el proveedor de drogas para toda Europa”. Mick van Wely, un periodista holandés del rotativo De Telegraaf experto en crimen organizado, señala la falta de preparación y presupuesto policial y la corrupción en el seno de la aduana del puerto de Róterdam.




Los señores turcos de la droga. La posición geográfica de Turquía, como broche del llamado Creciente de Oro de la producción de opio (Afganistán, Pakistán e Irán), la convierte en la vía de entrada en Europa de la heroína.




La heroína golpea a los blancos de Estados Unidos. La ciudad de Ohio es epicentro de una adicción cuyas víctimas mortales se han cuadruplicado entre 2002 y 2013. Mueren más personas por drogas que por accidente de tráfico.





El fantasma de la epidemia de los años ochenta. Desde 2010, la heroína afgana ha bajado de precio mientras la cocaína de Suramérica no ha parado de subir. De 33.212 euros que costaba el kilogramo en 2010 ha pasado a 32.781.

Fuente: El País

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