jueves, 29 de septiembre de 2016

El 29% de quienes piden ayuda contra adicciones tiene problemas con el alcohol

Un estudio estatal sobre adicciones revela que en la Comunitat Valenciana el alcohol es la sustancia más consumida (29 %) por las personas que han acudido a pedir ayuda por primera vez para recibir tratamiento en 2015, por delante del cannabis y la cocaína (24 % en ambos casos).
Los datos se recogen en un trabajo de la red UNAD, una plataforma europea para la atención a personas con problemas de adicciones, en el que ha participado la organización castellonense Patim -dedicada al mismo fin- y que muestra las tendencias y el perfil de las personas atendidas durante el año pasado.
La comparativa entre aquellos que han solicitado tratamiento por primera vez en 2015 y el total de personas con problemas de adicciones refleja la disminución en el consumo de cannabis (-2 %) y cocaína (-1,9 %).
También refleja un aumento en el consumo de otras sustancias, como la heroína (que crece en un 2 %) y el caso de las adicciones sin sustancia (que aumentan en un 1 %).
Los datos corresponden a ocho organizaciones de trabajan en la Comunitat Valenciana, que atendieron a 2.704 personas el año pasado.
El informe distingue entre personas atendidas en 2015 y aquellas que solicitaron apoyo por tener problemas de adicción.
Según el estudio, el perfil de la persona atendida por UNAD Valencia (servicios de prevención, asistenciales o jurídicos) es un varón (76 %) de entre 26 y 44 años (52 %).
En cuanto a las drogas más consumidas, en primer lugar se encuentra la cocaína (31 %) seguida por el alcohol y el cannabis (26 % cada una).
También se concluye que el 68 % de las personas que han demandado ayuda, por problemas de adicciones consumen varias sustancias, son adultos de entre 26 y 44 años (58 %) y se iniciaron en el consumo entre los 16 y los 25 años (78 %).
En relación al género, encontramos que en las entidades de UNAD Valencia se atendió a una mujer por cada tres hombres.
Las mayores diferencias se encuentran en el consumo de sustancias, así, el alcohol es más consumido por mujeres (36 %) que por hombres (30 %), mientras que el consumo de cannabis se da más entre los hombres (un 16 % de mujeres consume cannabis, frente a un 21 % de hombres).
En el ámbito de las adicciones sin sustancia hay un 9 % de hombres que buscaron ayuda frente a tan solo un 2 % de mujeres.
En lo que se refiere al área de prevención, el grueso de las personas que se beneficiaron de los programas de la red UNAD Valencia fueron jóvenes de entre 26 y 44 años (33 %), seguidos de menores de 16 años (28 %).
Existen diferencias por género dentro de los servicios de prevención, mientras que la mayor parte de las usuarias tiene entre 26 y 44 años (38 %), en el caso de los varones, la mayor parte tiene entre 16 y 25 años (39 %).
Se trata de un trabajo elaborado por el Colegio de Sociólogos que ha contado con la colaboración de la Delegación del Plan Nacional sobre Drogas (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad).
Ha estado coordinado por UNAD, entidad integrada por más de 260 asociaciones repartidas por todo el Estado, que en 2015 atendieron a 181.005 personas.
Esta red desarrolla anualmente más de 2.000 programas, de los que se benefician alrededor de 1.200.000 personas.
Patim forma parte de esta plataforma desde hace más de 25 años y en la actualidad es miembro de su junta directiva.

Fuente: Levante-emv
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jueves, 22 de septiembre de 2016

Contra las adicciones modernas: el aburrimiento

“Para llevar una vida feliz es esencial una cierta capacidad de tolerancia al aburrimiento. La vida de los grandes hombres sólo ha sido emocionante durante unos pocos minutos trascendentales. Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de hombres de escasa valía”. Bertrand Russell

Ayer me comentaba una de mis cuñadas que tenía muchas ganas de irse de vacaciones y “cansarse de playa”. Entiendo perfectamente lo que quería decir, ya que el cuerpo nos pide de vez en cuando no hacer absolutamente nada, pero: ¿creen que nos aburrimos lo suficiente?

Cuando nos excedemos, nuestra biología es tan sabia que nos fuerza a descansar y nos quita la energía de forma natural. Aunque haya personas que decidan manipularla, consciente e inconscientemente, el día que salen con sus amigos, beben mucho alcohol y se levantan con una resaca tremenda, ¿qué es lo primero que piensan al levantarse? Si son adictos al juego o al sexo y sus líos y apuestas fugaces han traído unos efectos colaterales duros e inesperados, ¿qué les pide el cuerpo, más o menos? En el fondo todas las adicciones tienen una etapa de subida, una meseta y una bajada o caída, y todos hemos pasado por alguna de ellas, ya que hay adicciones evidentes como las drogas, el juego, el alcohol, la comida o el sexo, y otras menos reconocidas como el trabajo, el deporte, los fármacos o las compras. En los tiempos que corren, el ordenador, los móviles o los selfies fotográficos, temáticos y verbales, también producen una dependencia brutal. Todas ellas terminan por desaparecer, por voluntad propia o divina.
Buscar un antídoto mágico para manejarse en cada una de estas situaciones adictivas es casi tan difícil como acertar con las palabras adecuadas cuando de repente, por sorpresa y con poca ropa, conocemos a nuestros futuros suegros. Pero creo que para dejar de necesitar algo hay que dejar de hacerlo, poco a poco o radicalmente, como ustedes prefieran, pero hay que ir abandonando y cediendo terreno ante esa actividad que nos erosiona. No hay otra forma, como muestran las típicas clínicas de desintoxicación de ‘casi todo’ que vemos en las películas americanas: ‘el aburrimiento total’ es el elemento común en todas ellas.

A mí, por ejemplo, me hacen daño estas 4 cosas: el dinero, el trabajo, el móvil y las compras. El dinero porque tener mucho claramente estropea por dentro y no tenerlo, y desearlo, a mí me estropea por fuera. El trabajo porque, como escribí en este artículo titulado “Miedo a la productividad: la regla del 80-20”, creo que está planteado -en general- de una forma hipócrita, absurda e ineficiente. El móvil porque sus efectos adictivos (‘nomofobia’, del inglés ‘no-mobile-phone phobia’) son muy parecidos a los del tabaco y, al igual que la nicotina en los años 60s, 70s y 80s, todavía no somos conscientes de sus tremendos efectos nocivos. Las compras porque, al igual que la comida, el sexo, el deporte, las series de televisión o la multitarea, no solo no nos dejan satisfechos sino que cuanto más lo tenemos, más lo deseamos, ¿les suena de algo? Por el contrario me hace mucho bien meditar, leer, caminar y, sobre todo, no hacer nada durante días enteros, aunque si después de unos días de desintoxicación banal, vuelvo al trabajo con muchas ganas, me alivia tener el móvil entre mis zarpas o sigo comprando estupideces sin pensarlo, será señal de que no me habré aburrido lo suficiente. Del dinero, mejor ni hablamos.

Fuente: El Imparcial
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lunes, 19 de septiembre de 2016

Programa para las familias ‘Educando en el presente’

La Concejalía de Bienestar Social, mediante la Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas de Dénia pone en marcha el programa para las familias “Educando en el presente”. Un programa que pone la atención en la importancia que tiene la educación de los más jóvenes para evitar problemas relacionados con conductas de riesgo. El objetivo del mismo es, no solo poner la mirada en el futuro sino comenzar ya mismo a solucionar problemáticas que surgen en relación a los hijos e hijas.

Programación

Miércoles 28 de Septiembre.
En el Salón de Actos del CEIP Llebeig de Dénia a las 20 horas, se llevará a cabo el Taller “Como educar en el esfuerzo y en la responsabilidad a nuestros hijos e hijas”. El ponente será Jesús Ruiz, Doctor en Psicológia y coach educativo orientando a familias en la educación de los más jóvenes.
En el taller se aprenderán; técnicas que ayudarán a reafirmar el papel como padres y madres, a enseñar a los hijos a valorar aquello que tienen, a esforzarse y trabajar para conseguir aquello que quieren. Además, de transmitir que la constancia y el sacrificio son condiciones necesarias para triunfar en la vida.
Miércoles 5 de Octubre.
En el Salón de Actos del CEIP Llebeig de Dénia a las 20 horas, tendrá lugar la Conferencia “Prevención de adicciones tecnológicas. Uso responsable de internet, móviles y videojuegos“. El ponente será Enrique Madrid, Psicólogo de la Fundación AEPA y especialista en adicciones tecnológicas.
Una conferencia que pretende transmitir y nutrir a los padres y madres de herramientas, para que sus hijos o hijas utilizan de manera adecuada las nuevas tecnologías (internet, móvil, redes sociales y videojuegos), mostrando los riesgos y ofreciendo pautas para diferenciar entre el uso, el abuso y la adicción a las TIC. Así también, pautas para fomentar los factores de protección.
Con estas dos citas englobadas en el programa Educando en el presente, se quiere transmitir y dar importancia al papel que tienen los padres, las madres y las familias en general, en la educación de los más jóvenes. Por esta razón, hay que formarse e informarse, como padres y madres, de nuevas maneras de actuar, para solucionar problemáticas actuales y a las que tiene que hacer frente la juventud diariamente.
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lunes, 12 de septiembre de 2016

Cuando las adicciones son un secreto de familia

Aceptar que la pareja, un hijo o un padre es adicto no es sencillo, por lo que muchas personas prefieren mantenerlo como un secreto de familia, aunque los expertos consultados por Efe coinciden en la necesidad de que reclamen ayuda para volver a tomar las riendas.
Una adicción puede hacer que una familia cambie por completo, ya que el comportamiento del enfermo influye en la convivencia y modifica la dinámica del hogar, explica a Efe el psicólogo especialista en adicciones, Miguel del Nogal.
Todo puede empezar con un cambio de hábitos, de horario, de humor y con frecuencia también va acompañado de desatención de tareas, salidas nocturnas e incluso se percibe que falta de dinero en casa. Así, afirma este psicólogo, convivir con un drogodependiente va modificando la cotidianeidad del hogar y la mayoría de las familias prefieren negar el problema. Y cuando lo aceptan, gran parte opta por mantenerlo en secreto.
Del Nogal asevera que el universo de las adicciones «está lleno de prejuicios; se ve como una lacra y por eso la familia intenta ocultarlo». También la psicóloga y coordinadora del área asociativa de la Plataforma Madrileña de Entidades para la Asistencia a la Persona Adicta y su Familia (Fermad), Encarnación Pámpanas, insiste en que las drogas todavía son un tabú «porque no está bien visto que una familia tenga una persona drogodependiente y temen ser excluidas», afirma.
Por ello, los especialistas coinciden en que la familia también necesita ayuda para afrontarlo y consideran que mantenerlo en secreto no es la solución, ya que la adicción continuará.
«Los familiares necesitan su propia terapia», asegura Pámpanas a Efe, quien detalla que aquellos que optan por recibir ayuda llegan a la consulta sintiéndose culpables y preguntándose en qué han fallado para que su familiar se haya convertido en un drogodependiente. Todo ello provoca que los familiares releguen su identidad individual al centrarse sólo en la persona adicta, alerta a Efe la psicóloga experta en adicciones, ansiedad y estrés, Margarita López.
«Llegan a la consulta sin identidad, ya que han dejado de lado su vida, su ocio o sus tareas para centrarse en el drogodependiente», añade.
Para estos expertos, esta reacción es un error. López sugiere «apoyar al enfermo, sin dejar de lado la identidad individual de cada uno». Con la terapia, explican los psicólogos, las familias aprenden a desprenderse del sentimiento de culpa, a no sentirse solas, a decir lo que sienten sin el miedo a ser juzgadas y, especialmente, a no pensar que son las peores del mundo, una idea muy común entre ellas.
Si el drogodependiente opta por recuperarse, les espera un proceso largo. Pero si el enfermo no quiere o no puede desengancharse, ¿cómo afrontarlo? Isabel Hidalgo, presidenta de Fermad, relata a Efe la historia de su vida: una lucha constante para lograr que su hijo, que hoy tiene 45 años, se desenganche de las drogas.
Con apenas 20 años el joven comenzó a ser drogodependiente, cuenta la madre. «Ha sido adicto a todas las sustancias posibles, pero sobre todo a la heroína y al alcohol y más tarde a la cocaína». Isabel, que hoy ayuda a las familias desde esa asociación, asegura que «aunque los tiempos hayan cambiando, las consecuencias que tienen las adicciones en un hogar siguen siendo las mismas, desastrosas». Durante los primeros meses Isabel recuerda que intentó mantener la adicción en silencio, pero se dio cuenta de que la familia necesitaba apoyo externo. Acudieron a terapia y no volvieron a ocultarlo porque, según Isabel, «si tienes un enfermo de otro tipo en la familia no lo escondes, buscas información y ayuda».
La terapia les hizo comprender que para atender al paciente, «primero tenían que estar bien en casa». «Esta experiencia me ha servido para ser madre de más hijos, esposa y abuela». En la actualidad, su hijo lleva dos años alejado de las adicciones, aunque es consciente de que puede recaer. Así, procuran que él tenga la mejor calidad de vida.


Fuente: La Opinión de Málaga
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jueves, 8 de septiembre de 2016

Drogodependencias alerta de un repunte de adicciones a la heroína

La Asociación Ciudadana de Lucha contra la Droga (Aclad) ha dado la voz de alarma ante un repunte del consumo de heroína. Sin contar aún con un balance pormenorizado de la actividad que desarrollan, la percepción de los profesionales que atienden las consultas en el centro asistencial de la Grela es que este año están llegando nuevos casos de una adicción que marcó la década de los ochenta.
«En lo que va del 2016, vuelven a aumentar de forma llamativa las demandas de primeras atenciones por heroína, es algo que estamos viendo en el día a día», explicó Maite Lage, psicóloga de Aclad. «El tema de la heroína estaba prácticamente muerto, llevábamos años sin notar nuevos casos», recalcó.
No son recaídas
El incremento de las consultas no se debe por tanto a las recaídas de antiguos usuarios, que vienen recurriendo al centro en algunos casos desde hace lustros. A expensas de lo que se derive del balance estadístico una vez se cierre el ejercicio, por la práctica diaria han detectado que el nuevo perfil de los que demandan asistencia por adicción a la heroína es de «personas no muy jóvenes, pero tampoco mayores, de unos treinta años, que hasta ahora no pedían tratamiento», indicó la especialista.
Lage apunta que, no obstante, la heroína sigue siendo una sustancia que no genera el volumen más elevado de pacientes. Según la última memoria anual de Aclad, el cannabis continúa posicionándose como la droga por la que recurren al centro el porcentaje más elevado de usuarios en demanda de atención, hasta el 41 %, seguido por cocaína, que genera otro 28 % de los casos nuevos, mientras que la heroína en el 2015 provocó el 11 % de las peticiones de tratamiento.
Según la experiencia con la que cuenta el equipo asistencial, el consumidor de heroína tarda al menos seis meses en acudir a pedir ayuda, por lo que valoran que en todo caso este goteo de nuevos heroinómanos deja a las claras que «la heroína está volviendo a moverse en el mercado, no solo en A Coruña».
A juicio de la psicóloga, a falta de que se realice un estudio en profundidad acerca de este fenómeno, todo apunta a que probablemente el repunte en el consumo de una sustancia que en décadas pasadas marcó un antes y un después en la asistencia a drogopendencias tiene que ver con que «ha bajado el nivel de alerta frente a ella», señala Lage, que recuerda las campañas realizadas entonces para frenar el avance de una toxicomanía que, además, se relacionaba con la transmisión, ligada a compartir jeringuillas, de enfermedades infecciosas como el VIH.

Fuente: La Voz de Galicia
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La demanda de terapia contra las adicciones se duplica en agosto

La entidad no lucrativa especializada en la intervención e integración en adicciones, Patim, ha registrado en el mes de agosto un notable aumento en la demanda para combatir la adicción a drogas o al juego en el mes de agosto hasta duplicar el número habitual de peticiones para tratar estos problemas. Así lo ha revelado el sociólogo y director del centro, Francisco López Segarra, que atribuye este incremento al «aumento del tiempo de ocio» propio del periodo vacacional.
Las llamadas atendidas por la organización en busca de información y tratamiento contra la adicción en una semana del mes de agosto han llegado a las doce, una cifra que contrasta con las «cuatro o cinco habituales», según el director del centro, justo el doble. «En pleno agosto muchas personas, incluso de otras regiones, nos han llamado diciéndonos que habían intentado contactar con otras entidades, pero nadie les respondía o posponían la cita para septiembre», señaló López Segarra.
Entre las causas principales de este aumento en adicciones o recaídas, según señala el director de Patim, destacan el mayor tiempo de convivencia con la familia con la consecuente detección de la adicción por parte de una persona próxima, el aumento en el tiempo de ocio, el contacto con la vida nocturna, el aburrimiento o la comparativa de unas vacaciones sencillas con respecto al entorno inmediato; realidad esta última aumentada por las redes sociales.
Patim, con presencia en las provincias de Castellón y Valencia, ha mantenido su labor durante las vacaciones y sigue asistiendo a una media de más de treinta personas diarias en sus servicios de comunidad terapéutica, centros de día o asuntos judiciales.
Aumenta la ludopatía
La ludopatía y en especial las apuestas deportivas han ganado peso en el aumento de adicciones, según constataron fuentes de Patim, aunque las adicciones por cannabis, cocaína y alcohol siguen representado un importante porcentaje de las personas que se dirigen a la entidad en busca de tratamiento. «Alcohol, cocaína y ludopatía es un triángulo repetido y frecuente en las personas aquejadas por adicción», señaló López Segarra.
Para el director de Patim, uno de los representantes del Tercer Sector, «España no tiene política de prevención de ludopatía y es un Estado que permite la toxicidad», por lo que exigió una mayor implicación y recursos por parte de la administración para atajar la problemática.

Por su parte, Proyecto Hombre, entidad que también trabaja en el tratamiento y rehabilitación de las drogodependencias y otras adicciones, ha constatado este verano que los centros donde imparten terapia «están funcionando al 100%, con la misma cadencia que durante otros meses del año». Aunque desde la organización no han registrado todavía oficialmente un aumento en el número de pacientes, sí reconocen que «en estas vacaciones no ha habido abandonos de terapia como sí ha habido otros años». 

Fuente: Las Provincias
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lunes, 5 de septiembre de 2016

Estas son las drogas que más se consumen en cada comunidad de España

Ranking de consumo de drogas en España
Bebemos y fumamos, pese a las advertencias y sanitarias y las prohibiciones legales. Por socialización, por diversión, por evasión o por adicción, España es un país consumidor de drogas, en sintonía con otros países europeos.
Los decomisos de cannabis, cocaína y drogas de síntesis, datos que permiten extrapolar el consumo que se hace de ellos, sitúan a España a la cabeza del ranking europeo, junto con Reino Unido, Francia y Países Bajos, según el último InformeEuropeo sobre Drogas (2016).
Pero las sustancias más consumidas no se esconden. Ya no se anuncian como solían hacerlo, pero alcohol y tabaco siguen siendo los productos psicoactivos con mayor aceptación, como recoge la últimaestadística del Observatorio Español de la Droga y las Toxicomanías, dependiente del Ministerio de Sanidad.

Asturias, la comunidad autónoma con un mayor porcentaje de consumidores de alcohol
En concreto, según los últimos datos publicados, el 78% de los españoles mayores de 15 años consume alcohol, un 40% fuma tabaco y un 9%, cannabis.
Asturias encabeza la afición por la bebida, con un 87% de su población. Una cifra muy cercana a la del País Vaso y Aragón, dónde un 85 y un 84% de la población consume alcohol regularmente.
En el otro lado de la balanza, en la parte baja de la lista aparecen Ceuta (45,7%), Melilla (46%) y Castilla-La Mancha (67%). 
Palparse los bolsillos en busca del mechero es un gesto común para los riojanos. Por lo menos así lo indican los datos, puesto que es la comunidad autónoma con mayor prevalencia de fumadores: un 48%. No andan lejos los murcianos (45%) ni los valencianos (43%).
En el extremo opuesto vuelven a aparecer Ceuta (27%) y Melilla (34%), esta vez en compañía de Galicia (37%).
En el mercado y consumo de clandestinos, el cannabis y hachís son los reyes. Baleares, Catalunya y La Rioja encabezan la ingesta de hierba con un 13, 12 y un 11% de población consumidora, respectivamente.
Aún así, los mayores decomisos de hachís se registraron en Andalucía con 262.000 kg incautados, Murcia con 12.600 y Ceuta con más de 11.000.

Las comunidades menos afines a fumarse la planta de cannabis son Ceuta, Asturias y Melilla con cifras que oscilan entre el 3 y el 6% de personas aficionadas a esta droga.
El consumo de drogas duras 
La cocaína impera en el mundo de la química ilegal. Un 2,2% de los españoles está familiarizado con ella, especialmente en la Comunitat Valenciana (8.521 Kg decomisados), las Islas Canarias (3.909 Kg) y Galicia (3.906 Kg). Un podio que se mantiene cuando los quilos interceptados se contabilizan en relación a la población de cada comunidad, como indica la infografía siguiente.
“Este año estamos desbordados con las solicitudes para atender a personas con problemas con el alcohol y con la cocaína. En 20 años nunca habíamos recibido a tanta gente”, reconoce Oriol Esculies, director de Projecte Home.
“Consumir droga es una válvula de escape para mucha gente”, añade, y en los últimos años “es un tema que no se ha priorizado, porque hay otros problemas mayores”.  
Claudio Vidal, responsable de Energy Control en Andalucía, pone el acento en el éxtasis. Su organización trabaja en espacios de ocio relacionados con la música y asegura que en los últimos años el MDMA ha renacido.
“El éxtasis vuelve a despertar interés y entre los distribuidores ahora existe mucha competencia: se esmeran en la presentación, con pastillas muy elaboradas, con formas y colores”, explica.

Es una droga que toma un 0,7% de los españoles y en Baleares, Madrid y Cantabria es donde el consumo por cada 100.000 habitantes es mayor. “Es una droga barata de producir”, sostiene Vidal, “a la que sobre todo recurren jóvenes de entre 20 y 35 años”.
Energy Control se dedica a analizar la pureza de varias drogas. En los últimos años está advirtiendo una mayor adulteración de las sustancias , especialmente sobre la cocaína, el speed y también el éxtasis.
Anfetaminas, heroína y LSD también figuran en las estadísticas, aunque su consumo es minoritario. Son sustancias que toma entre un 0,6% y un 0,1% de los españoles.

Menos exclamación reciben otras drogas químicas, porque son legales, aunque también pueden generar adicción. Hace tiempo que los hipnosedantes (tranquilizantes, ansiolíticos y somníferos) son un recurso habitual para un 12,2% de la población, por encima del consumo de cannabis.

Fuente: La Vanguardia
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jueves, 1 de septiembre de 2016

Burundanga: el drama legal de no ser creído

A los hospitales de la Comunidad Valenciana cada vez acuden más casos de mujeres que han sido violadas y únicamente recuerdan algunos flashes de los hechos ocurridos, o ancianos desorientados que, incomprensiblemente, han vaciado su cuenta de ahorro y entregado su dinero a un desconocido.
Se trata de situaciones que cada vez con mayor frecuencia llegan hasta los servicios de urgencias de hospitales y centros de salud. Detrás de ellos se halla una droga que ya es más que una leyenda urbana: la burundanga o escopolamina. Fácil de conseguir. Se vende a muy bajo precio en internet. Su inhalación o ingesta anula la voluntad. La persona no es dueña de sus actos y se somete dócilmente a las órdenes. Aunque lo más insólito es que desaparece del organismo sin dejar rastro e impide ser establecida como prueba en las acciones judiciales.
La mayoría de ocasiones los testimonios de los afectados se quedan en sospechas de médicos, psicólogos y especialistas. Y los que se llegan a denunciar es muy complicado que acaben en condena. La clave del problema es que el rastro de la burundanga se pierde entre las dos y las seis horas posteriores al consumo. Si en este tiempo no se ha realizado una analítica, la víctima no tendrá una prueba definitiva. El testimonio de la persona intoxicada por esta sustancias estará empañado por las imprecisiones y las lagunas de memoria que la droga provoca.
Para actuar con la celeridad necesaria, los especialistas destacan la necesidad de establecer un protocolo de actuación, compartido por las fuerzas de seguridad y los hospitales, para los casos de delitos en los que existe una sospecha del uso de drogas de sumisión química. De hecho, ya se van introduciendo en algunos hospitales españoles de forma experimental. Una tendencia que los expertos piden que se amplíe a todos los centros clínicos.
Para el médico especialista de Urgencias de Atención Continuada de Valencia Germán Esparcia la aparición de este tipo de drogas se ha convertido en un problema «porque no se manifiestan como tales». Esparcia confiesa que en las asistencias «se ven muchos casos de intoxicación» y hay víctimas de agresiones que confirman que han sido drogadas y que no recuerdan nada «pero como la acción de la burundanga o del ácido gamma-hidroxibutírico es muy corta desaparece muy rápido del torrente sanguíneo y no hay forma de certificar la presencia de estos estupefacientes».
De ahí que por mucho que las víctimas de agresiones sexuales afirmen que han sido intoxicadas con drogas, «si no hay evidencia con pruebas químicas sólo se queda en una simple sospecha», destaca Esparcia.
Por otro lado, los juristas reclaman una reforma del Código Penal ya que, actualmente, el uso de drogas de sumisión química no se considera un agravante en la comisión de delitos.
El director de Domingo Monforte Abogados Asociados, José Domingo Monforte, considera que es «indiscutible» que el uso de la burundanga o la escopolomina plantea «una dificultad probatoria en un proceso penal que gravita en torno a una presunción de inocencia favorable al acusado».
De ahí que el abogado valenciano proponga una «mejor coordinación» en la atención sanitaria y policial para cimentar las sospechas y convertirlas en «declaraciones sólidas» que podrían alcanzar «la condición de prueba de cargo suficiente para enervar la presunción de inocencia en un proceso penal».
«Todo ello sin descartar que el conjunto de indicios plurales unidos a la declaración sincera de la víctima, valorando sus hábitos y comportamientos anteriores, sirva para lograr una condena», según Domingo Monforme, quien confirma que se convierte en «necesaria una revisión del Código Penal que contemple la sumisión química como agravante muy cualificada en el abuso de las relaciones de los hechos que se juzgan».
Las últimas sentencias demuestran la dificultad de hallar que la causa efecto de la agresión haya sido la utilización del burundanga. Por ello, la totalidad son sentencias exculpatorias.
Una muestra del estado de alegalidad es la última sentencia que dictó la Audiencia Provincial de Castellón sobre una violación perpetrada, según la víctima, con la droga burundanga.
Los hechos se produjeron en un pub castellonense de la Vila-Vella el 19 de noviembre de 2011. A las 4 de la madrugada, dos hombres le proponen a una joven que había bebido mucho salir a fumar unos porros. Una proposición a la que la chica accedió. Posteriormente, subió voluntariamente a su coche y la llevaron hasta un lugar apartado, a las afueras del pueblo. Entonces le proporcionan marihuana que ella consume y mantuvo relaciones sexuales con uno de los hombres en varias ocasiones durante la noche.
La denunciante no opuso resistencia durante los actos sexuales, pero después, en su declaración ante el juez confirmó que nunca dio su consentimiento y que apenas recuerda lo que ocurrió. La joven sospecha que el porro que fumó contenía burundanga o escapolamina, la droga capaz de anular la voluntad. Pero este extremo nunca pudo ser probado. Y el supuesto agresor fue absuelto por la Audiencia Provincial de Castellón.
El juez absolvió al denunciado y basó su argumentación jurídica en la ausencia de pruebas tanto sobre que el acusado utilizara la violencia o intimidación para mantener relaciones sexuales como sobre la falta de consentimiento de la supuesta víctima.
Más allá de la verdad que esconden los hechos juzgados, esta sentencia invita a una reflexión sobre el uso de drogas que provocan la sumisión química de la víctima para cometer delitos tales como robos, agresiones sexuales o tendencias suicidas.

FUENTE: El Mundo
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