lunes, 28 de mayo de 2018

La Mancomunidad de l'Alcoià i El Comtat crea una unidad de prevención de conductas adictivas a demanda

Tendrá carácter itinerante y se desplazará a todos los municipios mancomunados
La Mancomunidad pretende potenciar a través del nuevo organismo campañas y actividades destinadas al ámbito escolar, familiar y laboral. ¿La particularidad? Será un servicio a demanda. Además, tendrá carácter itinerante, con lo que visitará todos los municipios mancomunados: la unidad de prevención de conductas adictivas de la Mancomunidad estará del 1 al 7 de cada mes en la Casa de la Joventut de Cocentaina, del 8 al 14 en el Casal de la Joventut de Banyeres de Mariola y, en Muro, del 15 al 21 de cada mes, en el Centre Social Matzem. En el resto de municipios, Agres, Alfafara, Alqueria d’Asnar, Benimarfull, Gorga, L’Orxa y Millena, el servicio estará presente del 22 hasta final de mes según necesidades. El horario de las visitas será de lunes a viernes de 8.30 a 15 horas y martes por la tarde de 16 a 19 horas.
La unidad de prevención de conductas adictivas estará especializada en atención, información, orientación y prevención sobre el consumo de drogas y otros comportamientos y su problemática asociada.

FUENTE: Radio Alcoy
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viernes, 18 de mayo de 2018

'La marihuana no hace nada (y yo me lo creí)'': La carta que todos los jóvenes deben leer

La marihuana se encuentra dentro de las drogas más consumidas por los adolescentes en la actualidad. No obstante, al ser empleada en tratamientos medicinales, sus efectos negativos sobre la salud fueron cuestionados por quienes la consumen.
La marihuana no hace nada (y yo me lo creí), la carta que todos los jóvenes tienen que leer. Marcelo Alejandro Crespo subió a su Facebook esta carta, se viralizó, y ya lo han leído cientos de personas en toda latinoamérica.
El porro no hace nada (y yo me lo creí)
Mi padres siempre me dijeron que la droga mata, sin embargo veía tantos chicos fumar marihuana y ninguno se moría. Pero eso sí, veía que mis amigos, cuando fumaban, empezaban a reírse y a divertirse.
Ellos te dicen: lo que mata es el cigarrillo de tabaco, por eso yo fumo marihuana. Pero yo me pregunto, ¿el porro no se hace con tabaco? Se desarma un cigarrillo, se saca el tabaco, se mezcla con marihuana y se enrolla en un papelito. O sea que igual pasa todo a los pulmones, y encima no tiene filtro como el cigarrillo de tabaco.
Ante la duda voy a preguntar si la marihuana mata, directamente a la fuente, o sea a los que fuman, y me responden que no, que son mentiras. Relaja, te divierte y te sientes genial. Ante esta certeza, los padres también se dejan convencer. “Lo hacen todos, fuman en todos lados, te hace estar bien, es un pasatiempo.”
Con este panorama los padres quedan sin armas: ¿cómo le voy a sacar a mi hijo esta golosina, que tanto le gusta, si lo hacen todos?
Y encima, si dicen que no, parece que estuvieran en contra de la sociedad y, si muestran su preocupación a otros padres, es probable que estos no les vuelvan a dirigir la palabra, porque el hijo de ellos se puede contagiar.
Mis amigos siguen convencidos de que fumar no te causa ningún problema, y me convencieron. Y estaba bien, porque me gustaba hacerlo.
Aunque después empezó a haber problemas en mi casa. En mi familia me decían que no se me podía hablar, que reaccionaba mal, estaba más irritado. Es que no quería que se metieran en mis cosas, yo con la marihuana encontré la tranquilidad que necesitaba. Tenía unos problemas en el colegio que no me dejaban dormir, y con el porro estaba bien. Hasta mi novia me dejó, pero ya no me importaba nada.
Dejé de ir al la discoteca, y estaba con los muchachos inclusive en los horarios que tenía que ir a la escuela. Mi mamá se enojaba porque a casa iba sólo a comer y a encerrarme en mi habitación.
Juan, mi amigo que nunca consumió, dice que yo sentía que estaba genial, porque no me daba cuenta de la realidad. La marihuana altera lo que yo percibo o lo que capto de las cosas y veo una realidad diferente al que no fuma. Según el nivel de marihuana que tenga en mi cerebro, proyecto, vuelo, medito sobre mi vida. Me hacía unos castillos fantásticos, en el aire, pero después no concretaba nada.
Y, como es variable, cambiaba mis proyectos semana a semana, año a año, abandoné la escuela, o cada año cambié de carrera universitaria. En realidad, me costaba estudiar, me pasaba horas sobre la misma página del libro, y me costaba memorizar, empezaba a olvidarme algunas cosas.
Yo pensaba que controlaba, que estaba más de cinco días sin fumar y no me pasaba nada. A esto, mi amigo me respondía que, como la marihuana queda depositada en el cerebro, se hace una reserva de cannabis. Entonces, siempre tenía una dosis diaria, por lo que la abstinencia o la desesperación con nerviosismo, enojo, ansiedad, sudoración, por no fumar aparecen como a los 10 días más o menos. Es una abstinencia física o psicológica, o sea que me desespero y tengo muchas ganas de estar con mis amigos consumidores. Si uno fuma muy seguido, se tarda como un mes en desintoxicarse totalmente. Es increíble, puedo pasar 3 semanas sin fumar, y en cambio el análisis de orina sigue dando positiva a tetrahidrocannabinoides (cannabis-marihuana).
Hoy tengo 24 años y estoy en una comunidad terapéutica. Mis padres, cansados de que yo siga “vegetando” y no concluyendo nada, me internaron. Yo me negué siempre, y decía que era mayor de edad. Ellos me plantearon que si elegía seguir con la misma vida, no me iban a mantener más. Y yo en ese momento, ¿qué trabajo iba a conseguir?, ¡si no terminé nada! Los trabajitos que siempre hago no me alcanzan para alquilarme nada.
Entonces, por más que esté pasado de marihuana, no soy un tonto, “como no tengo para alquilar o comer, me quedo en un centro de rehabilitación, así los dejo tranquilos por un tiempo y después volvería a lo mismo”, así lo pensé.
Al dejar el porro, empiezo a tomar más conciencia de la realidad, y cuando miro para atrás, me doy cuenta de cómo me engañé por tanto tiempo. A veces me siento como un estúpido, infantil, que llora por su mamá o por una pequeña frustración. Parece que todavía tuviera 14 años, que hubiera dejado de madurar el día que me enganché y me enamoré de la marihuana. No aprendí a resolver problemas, no aprendí de las experiencias, todo lo tapaba con un porrito.
Entre el alcohol y la marihuana, que me planchaban tanto, a veces tenía que enchufarme un poco con cocaína. Eso sí, a veces me asustaba, porque terminé en el hospital dado que el corazón parecía que se me salía del pecho.
Cuando entré al centro de rehabilitación no me quería quedar porque había varios chicos que estaban locos-locos, y yo era sólo marihuanero. Pero después supe que empezaron como yo, enamorándose del porro. Escuchaban voces (alucinaciones auditivas), hablaban solos y no coordinaban mucho lo que decían, a pesar de estar ahí desde hace varios meses sin consumir drogas. La marihuana en algunas personas desencadena una psicosis (no tener contacto con la realidad, entre otras cosas), en algunos mejora con medicación y si no fuman más marihuana y, en otros, lamentablemente no se recuperan más de su enfermedad mental, y se diagnostica una esquizofrenia.
Para entender un poco mejor empecé a leer, y supe que las drogas estimulan la liberación de una sustancia (neurotransmisor) que se llama dopamina. Esta sustancia estimula una zona del cerebro, que se llama Centro de Recompensa, dando como resultado una sensación de placer. La persona quiere repetir esta sensación, aumentando la frecuencia y la cantidad del consumo, siendo muy difícil decir que “no” a “eso” que le da placer, y encima “lo hacen todos”.
A medida que se aumenta el consumo, las neuronas se acostumbran, se van adaptando al nuevo invitado químico, produciendo cambios en sus estructuras, con el tiempo, y posteriormente se hace muy difícil o imposible dejarlo. Por eso se dice que la adicción es una enfermedad, ya que intervienen mecanismos biológicos, no sólo psicológicos y no se cura sólo con la voluntad. El Centro de Recompensa es también estimulado por la comida, el agua, sexo, deporte, entre otras cosas. Pero el placer llega más lento que con la droga.
Esta es la propiedad mágica de la droga, que hace sentir placer inmediatamente, y cuanto más rápido se logra este efecto, más adictiva es, o sea más riesgos se corren de no querer abandonarla. Uno se enamora, se casa, y lo mas triste es que no te podes divorciar. Creo que ese es el desafío del comercio actual, cada vez la mezclan con más sustancias raras, para hacerlas más adictivas.

Cuánto tiempo perdí por creer que la marihuana no hace nada.

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jueves, 26 de abril de 2018

Abusar del móvil produce los mismos efectos que la adicción a las drogas

¿Cuánto tiempo pasas al día mirando la pantalla del móvil? Posiblemente sea algo que nunca te hayas parado a pensar, pero puedes descubrirlo fácilmente. Solo debes ir a los ajustes y, en batería, comprobar el tiempo de pantalla activa. Todo ese tiempo lo has pasado delante del teléfono, chateando, jugando, consultando Internet o en redes sociales. Echar un rato con el móvil no está mal. Lo que está mal es abusar de él, puesto que se ha demostrado que pasar más tiempo de la cuenta haciendo uso del smartphone es malo para la salud.
Es de esto de lo que vamos a hablar en este artículo, y es que un estudio llevado a cabo en 125 estudiantes de la Universidad de San Francisco ha descubierto que la dependencia del smartphone produce efectos similares a los producidos por la adicción a los opiáceos. Además de estos efectos neurológicos, los investigadores han descubierto que las personas que practican este abuso tienden a sentirse más aisladas, solas, deprimidas y a padecer ansiedad. Esto se debe, según los expertos, a la falta de relaciones interpersonales cara a cara.
Otro aspecto que resalta Erik Peper, Profesor de Educación en Salud de esta universidad y autor del estudio, es que las personas que más usan el móvil también llevan a cabo más tareas a la vez –lo que se conoce como –multitasking–. Esto, como afirman desde el Daily Mail“da muy poco tiempo a la mente para relajarse” e impide que los usuarios se concentren en una tarea cada vez y dediquen menos tiempo a cada una de ellas”. ¿Y por qué esto es importante? Porque la industria lo usa para ganar dinero.
Nubia Red Magic
Las capacidad de llevar a cabo varias tareas a la vez servía, antaño, para sobrevivir y estar alerta de los posibles peligros en todo momento. Según el investigador, los smartphones, a través de notificaciones y diferentes sistemas de avisos, consiguen activar ciertas zonas del cerebro que nos incitan a que pasemos de una app a otra y estemos todo el rato ‘enganchados’“Más ojos, más clics, más dinero […] Estamos secuestrados por los mismos mecanismos que alguna vez nos protegieron y nos permitieron sobrevivir”, afirma el investigador.

Otro estudio interesante que recogen en el Daily Mail es uno publicado a principios de este año que afirma que lo que hace que nos enganchemos al smartphone es el ‘factor social’, es decir, el deseo de estar conectado a otras personas. Dicho de otra forma, somos adictos a las interacciones sociales y los smartphones explotan esa vulnerabilidad. De esa forma, mientras el primer estudio afirma que la adicción al smartphone es ‘antisocial’, este afirma lo contrario, siendo esta ‘hipersocial’. Son las dos caras de una misma moneda: los riesgos de abusar de la tecnología.

Fuente: Android4all
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sábado, 7 de abril de 2018

UNIDADES DE PREVENCIÓN COMUNITARIA EN CONDUCTAS ADICTIVAS

Las Unidades de Prevención Comunitaria son un servicio de titularidad municipal que desarrollan programas de prevención con el objetivo de reducir o evitar el uso/abuso de drogas y otras conductas adictivas así como promover hábitos de vida saludable.

Va dirigido a:
1- Familias: Servicio de información, orientación y asesoramiento
2- Menores y jóvenes: Atención y/o intervención en relación a las conductas adictivas
3- Centros escolares: Aplicación y promoción en el ámbito escolar de los programas de prevención

…a la población en general a través de campañas de reducción de daños y sensibilización.

UPCCA de Mislata
Centre Jove del Mercat
C/ Mayor 36, 1
46920, Mislata
Telf.: 963990347

UPCCA Alcoià-Comtat.
Edificio Ágora
Carrer Sant Mateu, 3
03801, Alcoi
Telf. 695 51 15 72


UPCCA Catarroja-Servicios Sociales
Avda. Jaime I, 20 Bajo
46470, Catarroja
Telf.: 961274482

UPCCA Mutxamel
Casal del Ravalet
C/ Rafael Poveda Torregrosa, 6
03110, Mutxamel
Telf.: 965955696

UPCCA Denia
Plaza Archiduque Carlos I, nº 3
03700, Dénia
Telf.: 966467027 / 628076449
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lunes, 5 de febrero de 2018

Centros de Día


Los centros de día (CD) de la Fundación AEPA son recursos que forman parte de la red pública asistencial especializada de la Comunidad Valenciana que tienen la finalidad de posibilitar las condiciones personales y sociales para la convivencia, participación e integración de las personas afectadas por una drogodependencia u otro trastrono adicitivo en la vida social.


En régimen de estancia de día, realizan tratamientos de deshabituación, rehabilitación y reinserción, mediante terapia psicológica, formativa y ocupacional. Promueven la participación activa de los pacientes, por un tiempo determinado, con objeto de facilitar su incorporación social.

Para acceder a los Centros de Día es necesario ser atendido por la Unidad de Conductas Adictivas del Departamento de Salud correspondiente.
LOCALIZACIÓN
La Fundación AEPA dispone de centros de día en las siguientes poblaciones:


REQUISITOS DE ACCESO
Requisitos específicos:

  • Personas mayores de edad, que presenten un diagnóstico de drogodependencias u otros trastornos adictivos.
  • Derivación realizada por los servicios de atención especializada de drogodependencias del sistema sanitario, las Unidades de Conductas Adictivas.
  • Tener una situación psicopatológica estabilizada, y en caso de prescripción seguir con el tratamiento farmacológico correspondiente.
Requisitos generales:
  • No padecer enfermedad mental crónica que dificulte la convivencia.
  • No presentar patrones de comportamiento agresivo o peligroso para si mismo o para los demás.

OBJETIVOS
La permanencia de los usuarios en los centros de día pretende como objetivos generales:
  • Aumentar su calidad de vida promoviendo su autonomía personal. Entendida ésta como el derecho de las personas a tomar sus propias decisiones acerca de las cuestiones relacionadas con la construcción y control de su propio plan de vida.
  • Acompañar y preparar a las personas para conseguir su emancipación y mejora de la autonomía personal, mediante su participación activa en itinerarios de inserción social y laboral.
Para la consecución de estos objetivos se realiza para cada uno de los usuarios el Plan de Trabajo Individualizado. Aquí es donde se concretan de forma individual los objetivos específicos para cada una de las distintas áreas de trabajo, social, sanitaria, familiar, judicial, laboral, formativa.

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viernes, 2 de febrero de 2018

Encuesta de satisfacción de la actividad

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